La acción
Waldo Wolff, con el patrocinio jurídico de Tomás Farini Duggan, presentó una denuncia penal contra el entonces canciller Santiago Cafiero y el embajador argentino en Nicaragua, Daniel Capitanich.
El planteo buscó determinar qué información poseían las autoridades argentinas sobre la presencia de Rezai y por qué no se había promovido su detención.
En paralelo, desde la Cámara de Diputados se impulsaron actuaciones destinadas a preservar expresamente la vigencia de la alerta roja de Interpol.